TEJIENDO REDES

En el Norte de Tailandia cuando íbamos a cruzar a Laos conocimos a estas dos artesanas locales, ellas como nosotros fabricaban sus propias pulseras que luego vendían por la calle a los turistas que encontraban. Durante el día y antes de que el bullicio de la calle les diera la señal para salir a trabajar, se juntaban unas 10 mujeres artesanas en una pequeña plaza que quedaba justo delante de nuestro hotel, allí pasaban el día produciendo sus artesanías que más tarde saldrían a vender.

Y claro, ¿cómo iba a perder yo la oportunidad de compartir con ellas un rato? Sin idioma compartido en el que comunicarnos pero con muchas ganas de estar cerca y aprender, me bajé con la intención de intercambiar experiencias. Me acogieron con mucha calidez y durante un par de horas intercambiamos métodos y formas de crear, además de risas y comida.

Allá donde vaya o por donde ya he pasado, mis joyas siempre han sido un vehículo de unión con la cultura del lugar, a través de ellas he podido compartir con la gente local de los lugares de una forma que de otro modo no se hubiese dado.